Quizá no lo sepas, pero te conozco
Te he visto cargar tanto en esos hombros…
Hacerte un hombre, poner tu nombre en lo más alto
Soñar la cumbre, Pelear con la incertidumbre
Tan fuerte… que hasta la muerte le teme a tenerte en frente
En otro asalto.
 
Te he visto tan falto de fe, de fuerza
Doblegado ante el asfalto y su inercia
Con la vergüenza del que sabe que puede rozar la cima
Pero… empiezas historias que nunca terminas.
 
Te he visto pasar páginas
Lapidar un amor por caricias ácidas
Lágrimas de rencor derramándose por tu piel pálida
Vistiendo un alma escuálida, sí, con calidad humana
Pero tu puta realidad siempre fué… No querer despertar la siguiente mañana.
 
Te he visto abriendo los brazos al borde de una muralla
Ensayando el impacto mortal contra las losas del suelo
Acurrucarte en el miedo, actuar como un puto canalla
Abrazando a la coca mientras ella te miraba muerta de miedo.
 
Estalló su corazón, con él el tuyo, en trozos y roto
Brotó lo peor de ti, causó un terremoto
Borró tus fotos, tus recuerdos
Te vi pereciendo, pero me pides que te cuide
Y que te tienda mi mano para que no te olvides de quién eres tú.
 
Te vi sacar la faca a papá
Tapar el azar, escapar de ti mismo para empezar
A subir la cuesta, apostar la apuesta
Tiroteando al mundo con una ballesta
Buscas, pero tu alrededor te detesta
Preguntas, ya sabes cuál es la respuesta
Odian a la bestia, cero molestias
Odian tu actitud deshonesta.
 
¿Venías de fiesta? Puro destrozo
Un pozo de agresividad y tempestad
Temblando está, detente ya
Y así todo el rato…
Puto rencor, puto asesinato
Mamá al aparato, su gesto tan insensato
El amor desató tus zapatos
Luego en tu cuarto, no queda trato
Allí sumaba más lo que resta.
 
Te decía cariño, no queda piel para más cicatrices
No queda tiempo, no queda brisa
Tu hélice siempre fue su sonrisa.
 
Te vio muerto de miedo yendo deprisa
También encabronado por el cemento, a cámara lenta
Ciego de absenta, pidiendo al cielo la cuenta
Enfrentándote a la gravedad sobre una cornisa.
 
Corazón hecho trizas, ya ni llovizna
Y en ese desierto, volviste a caminar lento, medio torcido
Te he visto ido, más que violento
En esa noche de infierno, frente a una tumba
Trágate el asco, llora la culpa
Yo te acompaño, estoy aquí si me buscas
No lo haré, porque tú ya solito te juzgas.
 
Pero… también he visto tu bondad, tu fe de soñador
Te vi repetidas veces luchar contra el temor por ser alguien mejor
La voz de un trovador que con amor llena el vacío
Te he visto fuerte ante el desafío, brillando en todo tu esplendor.

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